A$AP ROCKY, en forma en su nuevo disco

Dos años de calentamiento. Ese es el tiempo transcurrido desde el último disco de A$AP Rocky y a juzgar por su nuevo trabajo, At.Long.Last.A$AP, parece que el artista ha sabido aprovechar las horas. Un disco calificado como «casi perfecto» por el diario The Guardian e «impresionante» por el New York Times. Un trabajo que, como viene siendo ya habitual con este tipo de artistas, se filtró antes de la fecha de publicación prevista, lo que le obligó a adelantar su salida. Un LP (y en esta ocasión lo de Long Play cobra más sentido que nunca) que deja claro que Rocky sabe reinventarse y marcar tendencia, algo que podíamos intuir gracias a los adelantos que ya nos había brindado.

A pesar de las múltiples quejas por la duración del disco, que consta de 18 cortes, el que se presente como un disco musicalmente relajado, con excepciones como M’$ donde junto a Lil Wayne suena algo más crudo, hace que la escucha sea amena y que el tiempo pase más rápido de lo normal. Primer síntoma de buena salud del LP.
El disco lo abre Holy Ghost, un tema con una base nada rapera que parece transportarte directamente a un Western. Entre el resto de temas destacar LPFJ2, un temazo en toda regla, y Electric Body, junto a Schoolboy Q. Curioso que los temas que más me han llamado la atención sean precisamente los que a priori se antojan más movidos, más rudos. El resto del disco sereno, fluido, desprendiendo tranquilidad… La verdadera agresividad se produce más en lo que dice que en cómo lo dice. Sus letras vuelven a hablarnos de excesos y drogas. L$D quizá sea el tema más controvertido del disco y el que más críticas ha acaparado, sobre todo por la experimentación de la que hace gala. Para gustos…estilos.

Asap rocky

Estamos ante un disco sin demasiada unidad, y en cierta medida tiene su lógica ya que pedir unidad a un artista musicalmente inquieto se antoja cuanto menos complicado, incluso rozaría la indecencia. El ejemplo más claro de versatilidad dentro del disco lo encontramos en Everyday, una fusión de estilos que deja patente que no pasa nada por mezclar, que estilos diferentes pueden encajar 100% y que géneros musicales distintos se pueden dar la mano y vanagloriarse.
En el lado opuesto canciones en las que no se deja tanto espacio al riesgo, como es el caso de Wavybone.
Un disco con colaboraciones de grandes bazas como Schoolboy Q, que sigue en su línea y un Kanye West que no destaca demasiado en esta ocasión. Y a su vera todo el disco Joe Fox, una sombra de Rocky que a veces le arrastra demasiado.

At.Long.Last.A$AP nos llega poco tiempo después de la muerte de su amigo y fundador de A$AP, Yams, a quién podemos oír en Back Home, un tema que rompe con la paz general que reina en el disco y que, paradójicamente, es un guiño a la paz eterna del que se fue. Y es que la magia de la música es tal que permite que haya vida hasta después de la muerte.  

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