Soy MUJER y el mundo del HIP HOP no me ningunea

Señoras y señores. Soy mujer, me gusta el hip hop, he trabajado en el mundo del hip hop, escribo como hobby sobre hip hop y NUNCA me he sentido infravalorada por la gente que de un modo u otro forma parte de esta cultura. Más bien al contrario.

Acabo de encontrarme con un estudio que me ha hecho replantearme el papel de la mujer en el mundo del rap. Se llama concretamente «Demostrar más para ser una más: mujeres y hip hop en el Estado español«, y esta realizado por Laura Carrasco y Luz Herrero, de la Asociación Moradas. Un estudio que parte de la premisa de las raperas como seres masculinizados y sexualizados, y que en cierto modo culpa al entorno del rap de que así sea, primer punto con el que discrepo. El hip hop no masculiniza a nadie. Si una chica decide adoptar roles masculinos para intentar ser aceptada en el mundo del rap lo que tiene es una tremenda falta de identidad personal y autoestima y no un problema de no aceptación por parte de un colectivo. A día de hoy no he visto echar a nadie de un concierto por ir vestida de forma femenina ni prohibir la salida de un disco por tener “esencia de mujer”. Las reglas por lo tanto son simples: las raperas son como son por decisión propia.
En una entrevista concedida al diario ABC con motivo de la salida de uno de sus discos, Mala Rodríguez decía que «es horrible cuando las mujeres pretenden ser hombres». Y es cierto que existen muchas mujeres así dentro del hip hop, pero eso no quita que las mujeres con aire mas femenino no tengan cabida. A mi propia experiencia me remito.

Llevo años asistiendo a conciertos de rap, he hecho promos a mc’s, he entrevistado a mucha gente de la cultura hip hop, tengo muchos amigos y conocidos dentro de este mundo y JAMÁS me lo han puesto más difícil por llevar una falda o hablar como una «señorita». Y parece que no soy la única. Mala Rodríguez es una de esas artistas que sale siempre al escenario como le da la real gana y habla en sus canciones de sus cosas sin dejar de lado su condición de mujer. Y tiene miles de seguidores a los que no les importa que los rapeos que suelta vengan de boca de una tía. Algo que les ocurre también a artistas como Arianna Puello, de actualidad estos días por su nuevo trabajo discográfico, no por ser mujer. Y si ellas pueden… ¿Por qué el resto no?

«La única manera de que una mujer que hace hip hop sea reconocida reside en que su obra la represente como mujer»
Mala Rodríguez, mujer y artista de rap.

Que vivimos en una sociedad a la que aún le quedan muchos pasos que dar en materia de igualdad es innegable. En todo ámbito hay personas intolerantes y machistas. Pero, ¿crees realmente que lo que ocurre en el rap dista mucho de la realidad que vive el pop, el rock o el heavy? ¿No has tenido más jefes que jefas a lo largo de tu trayectoria profesional? , ¿o esto son sólo cosas del rap, ese género machista, de «la calle»?
Y hablo de la calle porque a lo largo del estudio se la culpa de ser una de las causas de que haya pocas mujeres en el hip hop. Exponen que las mujeres no se adentran ni tienen tanto éxito en este mundillo porque el hip hop está íntimamente relacionado con la calle, con la violencia… Y claro, eso es cosa de hombres. Que alguien me explique entonces que hace un chico como Rayden o artistas como Nach o Shariff con millones de reproducciones de vídeos y numerosas ventas de discos. Porque ahí no veo yo tanta calle. Veo vivencias personales de gente normal, que transmite. El hip hop hace muchos años que comenzó a diversificarse y aunque sigue existiendo esa vertiente de la calle más ruda hay muchas otras vertientes, y en muchas de ellas tiene cabida esa sensibilidad femenina que paradójicamente algunos piensan que no tiene su espacio aún dentro de esta cultura. Desde luego, y estoy hablando a lo largo de todo este texto desde mi propia experiencia, no es mi caso ni el de otras muchas chicas que conozco. Por lo tanto algo me falla en este estudio. Posiblemente que me de la impresión de que este retratando mas la realidad de hace 30 años que la que se vive a día de hoy.

Hay quejas de que hay pocas mujeres en carteles de festivales. Es un dato incuestionable, sólo hace falta indagar un poco para corroborar que apenas las hay. Pero bajo mi punto de vista el handicap de la cuestión no está en el dato, está en el por qué. Y una de las causas puede ser SIMPLEMENTE que hay menos chicas haciendo rap. Y no creo que sea porque este «maldito» género les ponga la zancadilla de manera continuada. Si alguien realmente quiere hacer algo lo hace contra viento y marea, más si cabe si lo hace de manera altruista, que es como se hace el 90% de la música rap española a día de hoy. Soy mujer y escucho desde la sensibilidad de mujer, que creo fielmente que la tengo, y si no escucho a muchas raperas españolas es porque la inmensa mayoría, salvo honrosas excepciones, no hacen buena música. La misma razón por la que no escucho a muchos raperos.
Faltan mujeres, si. Y posiblemente también más personalidad musical en muchas de las que están. No pretenda nadie que me trague la música de la primera mujer que llegue sólo por ser mujer, entre otras cosas porque flaco favor le estaría haciendo.

Últimamente hay tendencia a pedir que se tenga en cuenta como criterio a la hora de elegir el cartel de un festival que haya mujeres si o si representadas, incluso en el mismo grado que chicos. Yo a un festival voy a oír música y no a ver a un tío o una tía. Por no olvidarnos de que un festival no deja de ser un negocio y los carteles de éstos se cierran atendiendo a los gustos de las personas, que al final son las que deciden asistir o no dependiendo de a quien lleves. En caso contrario pasa lo que ya ha ocurrido en algunas ocasiones: carteles llenos de féminas que acaban en salas medio vacias. ¿Misoginia generalizada de los oyentes de rap o es que no hay suficiente calidad como para que decidan ir a disfrutar del festival en lugar de hacer otros planes? No puedes meter en un cartel a mujeres por el simple hecho de ser mujeres, porque este hecho en si mismo infravalora a la mujer.

Podría seguir horas tocando puntos controvertidos que habrá quien comparta y quien no. Y al final, después de años tratando con el rap, puedo reconocer que soy mujer y el rap no me ningunea. Solo en una ocasión, al disponerme a hacer una entrevista a un reconocido artista del género, me prejuzgaron. Eso si, bastó sólo el rato de la entrevista para que, al terminar, el propio artista reconociera haberme prejuzgado por haberme visto «muy…pijita» y me pidiera disculpas por ello. ¿Cuál es la moraleja? Demuestra lo que vales y al final el mundo se pondrá de tu lado seas hombre o mujer, trabajes en el mundo del rap o del rock. Y si cuesta algo más por ser fémina es porque en la sociedad aún faltan escalones, no porque el rap en particular sea un verdugo de esos tremendos seres que somos las mujeres.

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