El espíritu Toffana, alma de ayer y de hoy

El espíritu Toffana, alma de ayer y de hoy

Morir para vivir. Quizá no sea de lo más ortodoxo empezar una review con el nombre de uno de los temas del trabajo en cuestión pero me resultaba imposible no hacerlo en esta ocasión. Porque son 4 minutos que creo que van a perdurar en la memoria colectiva cuando al rap nos refiramos, y eso merece un lugar destacado. Porque es la mejor muestra de lo adictivo del espíritu de Toffana. Porque es una declaración de intenciones y una clara prueba de que después de varios años el de Ziontifik está más en forma que nunca. Y lo confieso: porque ese fantasmagórico estribillo lleva días persiguiéndome sin descanso y soltar esto así de primeras se presenta como la mejor forma de redimirme y poder comenzar  a escribir en paz conmigo misma.

Ha pasado demasiado tiempo desde que Elio Toffana nos brindara su última referencia discográfica y las expectativas puestas en él, no nos vamos a engañar, eran muy altas. Muchos eran los que pensaban que su trasiego de un ámbito a otro del mundo cultural podía haber hecho mella en su música, pero la realidad dista mucho de eso. Y es que cuando alguien porta un don de manera innata puede esperar una década para manifestarlo sin que pierda un ápice de calidad.

Espíritu de nuestro tiempo” esconde un alma de ayer y de hoy. Un espíritu que lejos de acomodarse juguetea con métricas y estructuras que acaban rendidas a sus pies. Y aunque esconde multitud de guiños a diferentes estilos cuenta con la sabiduría de pasarlos por el filtro Toffana para hacerlos suyos, para que nada suene ajeno.

elio portada

Estamos ante un disco en el que la parte puramente instrumental cuenta con una marcada carga a nivel sentimental. Un trabajo que no sería comprensible sin la huella de Dano, que ha pasado de dejarse la piel en las producciones a arrancárnosla a nosotros para que saquemos fuera las mejores y las más oscuras sensibilidades. Un trabajo en el que la parte lírica y la instrumental toman protagonismo de manera individual aunque sin dejar nunca de caminar al cobijo de un mismo paraguas.

En terreno lírico Toffana se muestra en su particular Tar, en plena libertad, haciendo lo que quiere y dejando claro que el tiempo no ha hecho más que darle alas para sobrevolar nuestras cabezas con más contundencia que nunca. Letras que nos hacen confiar en que temáticas más adultas, de esas que no sentencian y dejan la puerta abierta a la reflexión, son perfectamente compatibles con el reconocimiento por parte del público.

En tema de colaboraciones me encuentro ante posiblemente el primer disco desde hace mucho tiempo en el que absolutamente todas las colabos suenan compactas. Ni un solo “susto”. Nada rompe la tranquilidad absoluta con la que se muestra siempre el artista. Entre los temas del disco destacar Hazmerreir (con Dano), porque despierta el interés de manera instantánea y conserva ese toque fantasmagórico, oscuro, que tantas reminiscencias nos trae a lo largo del disco; Morir para vivir, (con C. Tangana) porque entre tema y tema el cuerpo te pide que regreses a este cuarto track. Hace falta tan solo escuchar el primer segundo del tema para saber que estamos ante algo grande. Una joya que te obliga a parar lo que estés haciendo para prestarle atención. Tar, porque cala a la primera escucha, y  Outro, por ser uno de esos puntos finales que hemos ido perdiendo con los años, porque es la prueba más evidente de que el disco esconde mucho de ahora, mucho de antes.

Hay discos a los que todo el mundo debería dar al menos una oportunidad. Y este, sinceramente, creo que es uno de ellos.

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